Así, para el sociólogo Michel Maffesoli, la socialidad es una clasificación necesaria para el análisis de una sociología de la vida cotidiana u ordinaria; donde la experiencia en el otro, fundamenta la comprensión de nuestra era. De esta forma, de manera dialéctica, las denominadas Tribus Urbanas a modo de expresión y alejamiento de la monotonía de lo institucionalizado, van a ser representantes de un “nuevo espíritu del tiempo que se puede llamar con el nombre de socialidad”.
Parafraseando a Mario Margulis, precisamente estas tribus urbanas logran la socialidad identificándose con ciertos estilos o looks en el que entremezclan ropas, peinados, accesorios, gustos musicales, manera de hablar, lugares donde encontrarse, ídolos comunes, expectativas comunes e ilusiones compartidas. Así, la tribu funciona como mecanismo de identificación entre semejantes y de agregación de los diferentes bajo la ley de la coincidentia oppositorum, la cual hace que las cosas, seres y fenómenos completamente opuestos puedan unirse y sintonizarse en respuesta a las reglas y normas establecidas.
En consecuencia, algunas de las características que podemos identificar a partir de la denominada socialidad, es su alto contenido afectivo y de intimidad en la experiencia en el otro de manera desinteresada –estar/juntos- al interior del grupo; el desplazamiento de la dicotomía sujeto/masa por el de persona/grupo de manera desindividualizante por intermedio de experiencias compartidas y la reafirmación de vínculos mediante la moda o estilo como eje articulador, a través de manifestaciones tan diversas, como lo son la música, el baile o el graffiti, lo cual hará notar su resistencia frente a la apatía del individuo de la sociedad de masas.
De esta forma, la socialidad emergente que brota ante nuestra mirada, “por muy extraña que parezca, no puede dejar a nadie indiferente”, ya que quiérase o no, constituye en nuestros días, un constructo cotidiano joven de una riqueza incalculable.
1 comentarios:
esa jodida cultura de masas, está totalmente aplicada en esas "tribus". y mucha, mucha gente tira su vida profesional a la basura por estar en esos grupos, desde mi punto de vista absurdos, y seguir esas estúpidas culturas de masas que, como no, vienen de E.E.U.U. quien pretende hacerse rico a base de comer el coco a los tontos europeos, y ya, a todo el mundo, obligándoles de manera sicológica a comprar sus productos.
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